Image by Ryan Moreno

Net Zero: una oportunidad histórica de inversión





Net Zero se ha convertido en el principal compromiso global para evitar una crisis climática, pero también representa una oportunidad de inversión e innovación para todos los sectores de la economía. El concepto de cero emisiones netas surgió junto con el Acuerdo de París con el objetivo de mantener la temperatura mundial por debajo de 2°C. El término denota un compromiso por reducir las emisiones y equilibrar las restantes mediante la absorción. Desde entonces, un numero creciente de corporaciones, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil se han comprometido a actuar juntos para lograr tal objetivo.

 

Puntos clave

  • Hay una necesidad inmediata por medir y analizar la huella de carbono que generan las cadenas de valor para establecer objetivos para reducir las emisiones con base en la ciencia climática.

  • Existe una creciente presión social, regulatoria y de mercado para disminuir emisiones de carbono en proyectos y portafolios de inversión.

  • El cambio climático está provocando una transformación de los mercados y el rediseño políticas públicas, lo cual representa riesgos y oportunidades para las empresas de cualquier sector.

  • Los tres factores esenciales para alcanzar las cero emisiones netas son: definir alcance, diseñar estrategias socialmente justas, y establecer una hoja de ruta de largo plazo.

  • Aunque el marco actual de Net Zero tiene debilidades, es una de las pocas guías con las que cuenta el sector privado para ajustarse a la transición a una economía de cero emisiones netas en 2050.

 

¿Qué significa Net Zero?


Las cero emisiones netas hacen referencia a un balance de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) producidas y aquellas que pueden ser removidas de la atmósfera. Hay dos maneras de alcanzar tal meta: reduciendo o capturando tales emisiones. En 2015, las Naciones Unidas emitieron el Acuerdo de París, mismo que fue firmado por 195 países, donde se estableció el objetivo de reforzar la respuesta mundial al cambio climático y evitar el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2°C con respecto a los niveles preindustriales.


¿Por qué es importante actuar ahora?


Los efectos del cambio climático son presentes y cada vez más evidentes. Prueba de ello es la acelerada transformación del sistema financiero global, lo cual tendrá repercusiones en todos los sectores de la economía a partir de ahora. Para evitar que los impactos del cambio climático empeoren, debemos limitar las emisiones de GEI lo más rápido que podamos, por lo que cada vez más países se están sumando a fijar objetivos de cero emisiones netas.


Debido a los acuerdos internacionales, la creciente presión social, regulatoria y de mercado, cada vez más empresas se han comprometido a reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero. Esto constituye una nueva área de oportunidad para el desarrollo e inversión, debido a que los objetivos Net Zero implican una transformación de los mercados y el rediseño políticas públicas, lo cual representa riesgos y oportunidades para las empresas de cualquier sector.



¿Cómo avanzar hacia la neutralidad de carbono?


De acuerdo con la Iniciativa de Objetivos Basados en Ciencia (SBTi, por su siglas en inglés), hay dos condiciones para que las empresas alcancen un estado de cero emisiones netas:

  • Conseguir una reducción de emisiones en su cadena de valor alineada con la intensidad de la reducción necesaria para limitar el calentamiento global a 1.5 °C.

  • Neutralizar el impacto de cualquier fuente de emisiones que no se pueda suprimir mediante la eliminación de una cantidad equivalente (por ejemplo, la captura de carbono).

Toda empresa necesita medir y analizar la huella que genera su cadena de valor, establecer objetivos con base científica, y evaluar los riesgos y oportunidades financieras asociadas al cambio climático. Para lograr cero emisiones netas es necesario plantear con exactitud objetivos con alcance definido, socialmente justos, y una hoja de ruta de largo plazo. Para establecer el alcance, los objetivos deben especificar las fuentes de emisión y los tipos de gases que se planean reducir. Además, se pueden implementar tres estrategias para alinear los objetivos de descolonización al Acuerdo de París: reducción acelerada y profunda de CO2, disminución adicional de otros GEI distintos al CO2 y eliminación de CO2 restante del aire.


Las cero emisiones netas se logran a partir de objetivos con alcance definido, socialmente justos y de largo plazo.

Además, los objetivos deben aclarar las fuentes de emisión que son cubiertas por las empresas, es decir, se incluirán aquellas que resulten de su actividad directa o también las generadas en su cadena de valor. También es importante establecer la combinación de las reducciones de las emisiones, la absorción directa y las compensaciones. Las absorciones directas de CO2 son aquellas bajo el control de la organización, mientras que las compensaciones son reducciones compradas o eliminaciones cumplidas por alguien más, en otro lugar. En general, las reducciones de emisiones directas son preferibles. Las estrategias de eliminación o compensación suelen tener una eficacia incierta y representan mayor riesgo.


El enfoque de justicia social se refiere a la consideración de distintos niveles de desarrollo y acceso al financiamiento que cada país tiene. Los países en los que se prevé una eliminación temprana suelen tener niveles relativamente bajos de emisiones de CO2 procedentes de los sectores de la demanda de energía, un PIB per cápita relativamente alto, bajo porcentaje actual de emisiones distintas del CO2 y baja densidad de población.


Finalmente, la hoja de ruta de largo plazo debe establecer puntos intermedios para la evaluación y reorganización de los planes de descarbonización establecidos, lo cual implica monitorear los avances mediante indicadores de desempeño confiables y ambiciosos.


Riesgos y oportunidades para el futuro


Existe una posibilidad muy real de que alcanzar las emisiones netas de carbono para 2050 no sea posible a nivel mundial, o que no sea suficiente para lograr mantener las temperaturas debajo de los 2°C en comparación con la temperatura de la era preindustrial. Diversas voces en la comunidad científica y activismo ambiental se han manifestado en contra de la promesa ambiental del Net Zero. Cuestionan la factibilidad de lograr capturar la cantidad emisiones de carbono para lograr la neutralidad de carbono en el 2050. Las soluciones tecnológicas que se han propuesto hasta la fecha han demostrado no ser suficientes, ya sea por su necesidad de grandes extensiones de tierra, sus altos costos o simplemente, su imposibilidad técnica.


Otro reto clave es establecer una contabilidad estricta y transparente de las emisiones y captura de carbono, por lo que existe el riesgo de la proliferación del llamado greenwashing, o propaganda falsa de sostenibilidad, por parte de gobiernos o empresas que sobreestimen su desempeño de descarbonización.


Aunque persista el escepticismo sobre el cambio climático, los ajustes en los mercados generarán riesgos y oportunidades de inversión que no se podrán ignorar.

A pesar de la duda que rodea a esta idea, es indudable que mantener las emisiones de carbono al nivel de hoy es insostenible y que capturar emisiones de carbono de la atmósfera contribuirá a limitar los efectos negativos del calentamiento global. Además, las regulaciones gubernamentales y las evaluaciones de valor de mercado estarán cada vez más alineadas con la meta de reducir y capturar tantas emisiones de carbono como sea posible.


En conclusión, consideramos que la meta global de Net Zero puede no ser del todo factible, o puede ser insuficiente para mantener la temperatura por debajo de los 2°C. Sin embargo, es un hecho que los planes de negocio e inversión deben aprovechar las oportunidades que surjan en esta transición. Al mismo tiempo, aunque aún haya escepticismo sobre el cambio climático, los ajustes en los mercados generarán riesgos que se pueden mitigar a tiempo. Sin duda, los proximos cinco años serán decisivos para inversionistas que quieran ser relevantes en la transición más ambiciosa de la humanidad.



 

Verónica Aguilera

Investigadora en ESG Latam y estudiante de economía en El Colegio de México.

NEWSLETTER

Tendencias ESG

Recibe las tendencias financieras globales más relevantes para la transición sostenible y climática de América Latina seleccionadas y comentadas por nuestro consejo editorial de especialistas.

REGISTRO

Gracias