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Financiamiento vinculado a la sostenibilidad




A partir de 2017, el financiamiento vinculado a la sostenibilidad surgió como una de las innovaciones financieras más prometedoras para movilizar capital hacia proyectos sustentables. En particular, los bonos y préstamos vinculados a la sostentabilidad (SLB y SLL, por sus siglas en inglés) son instrumentos financieros estructurados de tal forma que sus características pueden variar dependiendo del desempeño del emisor en alcanzar objetivos sostenibilidad previamente establecidos. La mayoría de estos instrumentos sujetan las tasas de interés a los avances en las metas ambientales predefinidas.


El financiamiento vinculado a la sustentabilidad se diferencia de otras clases de instrumentos por la flexibilidad que ofrecen, pues se concentran en los resultados finales más que en los usos concretos que se le den al financiamiento. Tal es el caso de los reconocidos "bonos verdes", cuyos fondos deben ser utilizados únicamente en proyectos sustentables.


A pesar de su reciente creación, el financiamiento vinculado a la sostenibilidad está provocando un creciente interés entre inversionistas comprometidos con la transición hacia una economía de cero emisiones. Los incentivos económicos asociados a estos instrumentos han sido el principal factor de innovación. Además, la publicación de principios que guíen su uso ha provocado un crecimiento como se puede observar en la Figura 1 en el caso de los préstamos. Sin embargo, es de esperar un crecimiento similar para el caso de los bonos a partir de 2021 dado que los lineamientos para estos instrumentos fueron publicados en 2020.


En 2020, la Asociación del Mercado de Préstamos (LMA, por sus siglas en inglés) publicó sus Principios para los Préstamos Vinculados a la Sostentabilidad y unos meses después, la Asociación Internacional del Mercado de Capitales (ICMA, por sus siglas en inglés), compartió sus Principios de Bonos Vinculados a la Sostenibilidad. Ambos documentos comparten los puntos centrales sobre el proceso de emisión y monitoreo de estos instrumentos.


Figura 1. Tendencias de la emisión de bonos sostenibles y firma de préstamos sostenibles



Principales características


ICMA estableció cinco componentes esenciales que deben estar en cualquier proceso para emitir bonos vinculados a la sostenibilidad:

  1. Selección de los indicadores claves de desempeño (KPIs, por sus siglas en inglés).

  2. Calibración de los objetivos de desempeño sostenible (SPTs, por sus siglas en inglés).

  3. Características específicas del bono.

  4. Reporte de los avances.

  5. Verificación.

También es importante tener en cuenta posibles eventos que tendrían como consecuencia cambiar las características del bono. Por ejemplo, un adelanto tecnológico que vuelva menos ambiciosos los objetivos preestablecidos.

Los STPs deben ser ambiciosos en algunos de los siguientes sentidos:

  • Representar una mejora material en los respectivos KPIs y estar más allá de una usual trayectoria del negocio (sin considerar procesos de descarbonización, por ejemplo).

  • Comparase con un índice de referencia externo cuando sea posible.

  • Ser coherente con una estrategia con consideraciones ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés).

  • Estar delimitado en el tiempo.

Los KPIs deben cumplir con ser:

  • Relevantes, centrales y materiales.

  • Medibles.

  • Verificables externamente.

  • Comparables (contra estándares de su industria o escenario alternativos basados en la ciencia).

  • Rastreables históricamente por al menos 3 años.

Los SLBs y SLLs son una herramienta financiera con gran potencial para ayudar a la transición a economías con cero emisiones netas de carbono. La flexibilidad que ofrecen estos bonos y préstamos al permitir que los recursos se utilicen de diversas formas, siempre y cuando se cumplan las metas, posibilita que las empresas implementen estrategias más amplias e incluyan más criterios ESG. Esto abre la puerta a significa crear planes alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Los SLBs y SLLs que se diseñen siguiendo los principios de ICMA tiene la capacidad de cumplir con los tres requisitos que Caldecott sugiere que se deben cumplir para ser un verdadero mecanismo de transición financiera:

  1. Incentivar actividades verdes mientras se desincentiva actividades contaminantes.

  2. Provocar una diferencia clara y medible. En la mayoría de los casos, se disminuye el costo del capital al sujetar las tasas de interés al logro de las metas.

  3. Con la correcta elección de los puntos de comparación y evaluación, impulsan un cambio que de otra forma no habría ocurrido.